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jueves, 6 de diciembre de 2012

NATACION - VIRGILIO PIÑERA

Natación. 
Virgilio Piñera 
He aprendido a nadar en seco. Resulta más ventajoso que hacerlo en el agua. No hay el temor a hundirse pues uno ya está en el fondo, y por la misma razón se está ahogando de antemano. También se evita que tengan que pescarnos a la luz de un farol o en la claridad deslumbrante de un hermoso día. Por último, la ausencia de agua evitará que nos hinchemos. 
No voy a negar que nadar en seco tiene algo de agónico. A primera vista se pensaría en los estertores de la muerte. Sin embargo, eso tiene de distinto con ella: que al par que se agoniza uno está bien vivo, bien alerta, escuchando la música que entra por la ventana y mirando el gusano que se arrastra por el suelo. 
Al principio mis amigos censuraron esta decisión. Se hurtaban a mis miradas y sollozaban en los rincones. Felizmente, ya pasó la crisis. Ahora saben que me siento cómodo nadando en seco. De vez en cuando hundo mis manos en las losas de mármol y les entrego un pececillo que atrapo en las profundidades submarinas.

domingo, 11 de marzo de 2012

EN EL INSOMNIO - VIRGILIO PIÑERA


EN EL INSOMNIO
VIRGILIO PIÑERA

El hombre se acuesta temprano. No puede conciliar el sueño. Da vueltas, como es lógico, en la cama. Se
enreda entre las sábanas. Enciende un cigarro. Lee un poco. Vuelve a apagar la luz. Pero no puede
dormirse. A las tres de la madrugada se levanta. Despierta al amigo de al lado y le confía que no puede
dormir. Le pide consejo. El amigo le aconseja que haga un pequeño paseo a fin de cansarse un poco. Que
en seguida tome una taza de tilo y que apague la luz. Hace todo esto pero no logra dormir. Se vuelve a
levantar. Esta vez acude al médico. Como siempre sucede el médico habla mucho pero el hombre no se
duerme. A las seis de la mañana carga un revólver y se levanta la tapa de los sesos. El hombre está muerto
pero no ha podido quedarse dormido. El insomnio es una cosa muy persistente.
Virgilio Piñera (1946)